La Generación Z y el próximo escenario del mercado musical

Pareciera que fue ayer que grabábamos esos cassettes a cintas, por allá en los 90, cuando salía ¨Personal Jesus¨ de Depeche Mode como gran novedad del año, y esperando y rogando que el locutor de radio no hablara sobre tu canción favorita.

Pareciera ayer que rebobinábamos la cinta con un lápiz hexagonal y que sufríamos de ataque cardiaco cuando el cassette era tragado por la grabadora.

Recuerdo cuando se avisaban por la radio los conciertos y veías un sin fin de carteles pegados por la carretera cuando uno de tus ídolos venía a tocar al país.

Sufrimos cambios desde ahí y el medio musical junto con nosotros. Vivimos la era de la digitalización y la transferencia de data a través de redes y desde nuestros computadores, conocimos quienes le dieron la bienvenida a la tecnología y otros que hasta el día de hoy se resisten a ella.

Éramos la generación X e Y, quienes dominamos el cambio del medio musical análoga a la era digital. Pero fue justamente en la generación siguiente cuando pudimos ver a grandes rasgos las consecuencias que realmente produciría el cambio análogo a la era de lo digital.

Los medios de grabación se abarataron y surgió una nueva ola de música independiente .Las grandes disqueras se fueron a la quiebra y las que sobreviven hasta el día de hoy caminan sobre una cuerda floja.

Hubo una enorme generación de artistas que no necesitaron de casas disqueras y que se lanzaron a la fama por YouTube. Desde esos años el internet se convirtió en DIOS, y, la principal herramienta de publicidad y difusión.

Estar posicionado en Google se volvió más importante que tener el respaldo de un récord house.

Dimos la bienvenida a la Generación Z, esa generación que nació en el 2000 y que tiene en este minuto 16 años y que esta además, hiperestimulada tecnológica y visualmente. Son ellos, los de los videojuegos en 3D y teléfonos inteligentes.

Esta generación Z es la generación de consumidores que marcará el futuro del mercado musical y resulta que a diferencia de las otras dos generaciones anteriores, la generación Z compra un producto no musical sino exclusivamente audiovisual. Tiene gustos extravagantes, justamente porque ya lo ha visto todo. Le gusta lo raro y se ríe de lo exagerado y ya cuando se aburre, busca algo más raro que ver y escuchar nunca está satisfecha. Es una generación que ya no cierra sus ojos al escuchar música sino que espera siempre que la música tenga contenido visual, por lo tanto, consume una imagen asociada al contenido sonoro más que el contenido sonoro de por sí. Esto significa un cambio radical.

Espera que haya un video y si el video le gusta, fácilmente acepta el contenido musical. Por otro lado es una generación que cuesta impresionar. Se aburre con facilidad debido justamente a la sobreexposición de tecnología y cantidad de información que visualizan en un día.

Nuestro presente entonces, nos da pistas que es lo que está pasando a nuestro alrededor: youtubers que tienen más suscripciones que artistas respaldados por grandes casas disqueras, y gente normal que por un solo video pasó de ser un anónimo a un completo famoso de un día para otro. Todo esto producto de esa generación que vive colgada al Internet.

No es difícil de adivinar que al igual que las casas disqueras, la radio y la TV análoga, tienen sus días contados. Terminaremos en nuestras casas con un dispositivo inteligente conectado a la red, donde puedas ver infinitos canales de TV solo con apretar un botón. Terminaremos por solo sintonizar una radio en Internet. Las futuras disqueras también lo serán, serán unas disqueras virtuales en que la difusión se hará exclusivamente a través de las redes. Su casa matriz será un departamento equipado en algún lugar del globo y nada más.

Desde hace algunos años los formatos físicos como CDS y DVDS y muchos más fueron obsoletos por muchas razones. Ahora solo los compran como suvenires en los conciertos y solo por el afán del coleccionista de tener la pieza original autografiada. En el automóvil escuchan la versión online de spotify o iTunes.

¿Cómo debemos nosotros los artistas contrarrestar este cambio?

Antiguamente los artistas sacaban un álbum de 10 canciones, de las cuales 5 eran realmente buenas y el resto era de relleno. El público lo aceptaba y consumía comprando el paquete, vinilo, cassete, CD dependiendo del año .El nuevo público requiere que le vendas exclusivamente lo que va a escuchar y no pagará por canciones que no sean de su agrado. Ahora si quieres vender las 10 canciones deben de ser 10 singles, y tener más variedad.

Antiguamente el artista tenía un solo video promocional por disco, lo que se consideraba como material publicitario extra. El material principal iba a través de las radios. Ahora el contenido audiovisual es lo principal, el público exige material de video asociado a la música y compran tanto la tapa como la música por igual. Comprarán a la chica hermosa y que se viste con onda, independiente si canta o no, y a los que son artistas y realmente cantan, deberán crear un producto visual que les sea atractivo tanto en su peinado como vestuario, debido a que si ellos no lo hacen la generación Z no se sentirá atraída independientemente que tan buena sea la música.

En estos momentos posicionar en el mercado un producto musical y una nueva marca de hilo dental es prácticamente lo mismo, el consumidor no hace mucha diferencia.

Ya no solo es calidad, sino que el precio y la carcasa pasaron a ser igualmente importantes, ya que esta generación de consumidores consume cosas que se ven bonitas por fuera, sin importar que sepan que son desechables.

Es importante que nos acoplemos a todos estos cambios ,nosotros como artistas independientes más que combatir a esta nueva generación de consumidores y tratar de imponerles los valores antiguos que significaron mucho para nosotros, debemos de encontrarle la maña, su debilidad, sus gustos ,sus frustraciones y miedos. Más bien ir con los cambios tecnológicos y adecuarnos al mercado más que intentar a que fuera como antes. El transcurso de la tecnología es irreversible para bien o para mal, nos guste o no nos guste.

¿Porque los artistas son tan reacios a aceptar que el mercado ha cambiado?

Puede ser que teníamos más respuestas para poder surgir de la antigua manera, y ahora tenemos que ponernos a pensar como le vamos a hacer ahora.

Vamos a tener que reescribir nuevas respuestas para la siguiente generación y eso a más de uno no le acomoda. ¿Porque no puede ser como antes?

Debemos pensar en reescribirnos, volvernos a inventar, ya que las respuestas del mercado de los años 90 no son válidas para el 2016.Componer 5 canciones buenas y otras 5 más de relleno no te llevara a ningún lado, tendrás que mejorar no solo el nivel de composición sino la producción, y video .Ahora, más de alguno pensará que para eso necesitas muchísimo dinero yo diría que necesitas más imaginación que dinero.

Lo único que se me ocurre es no darse por vencido, investigar, no descansar, trabajar y cultivar mucha imaginación y creatividad.

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